domingo, 13 de abril de 2014

El dinero que se desvanece



 
Bitcoin es la cara más famosa de una revolución en marcha: la moneda digital. Nos adentramos en un mundo de pagos instantáneos a través de Internet y del teléfono móvil. Sin efectivo. Sin fronteras. Y en el que las transacciones escapan al control político y económico. Un grito ciudadano frente a la banca, según algunos.  Una seria amenaza al sistema financiero, dicen otros.

 

Por : Javier Marín. El País 13/4/14.

 

ampliar fotoRevolución o muerte. Esta vez no es la amenaza de un barbudo antisistema, sino la de un hombre de cana y corbata, Francisco González, consejero delegado del BBVA. “Los bancos que no estén preparados para nuevos competidores como Google, Facebook o Amazon”, ha escrito en Financial Times, “se enfrentan a una muerte segura”.

Si barrunta peligro el presidente del BBVA, banco que ganó 2.218 millones de euros en 2013, es que ha visto señales. Quizás las mismas que antes vieron otros y se tomaron a risa. A las telefónicas les salió Skype y WhatsApp; a las inmobiliarias –¿se acuerdan de Don Piso?–, idealista.com; a las quinielas, las apuestas online;y a Sabina, el iTunes. “La tecnología ya ha transformado muchas industrias. La siguiente es la banca”, profetizaba González.

“Este sector continúa en la Edad Media”, afirma Amuda Goueli, el fundador de la agencia de viajes Destinia.com. Su compañía admite pagos en bitcoins. Y se ahorra entre el 2% y el 3% de comisión que le cobrarían los bancos. Es una de las muchas monedas virtuales que circulan en Internet. Karmacoin, dogecoin, luckycoin, stablecoin… incluso pesetacoin. Pero los nervios, que algunos consideran ya una alarma, son por el bitcoin.

 

Una moneda al margen del poder va a ir a más, opina un usuario de bitcoin

Creada hace cinco años, de los 8.450 millones de dólares que circulan en dinero virtual, el 76% corresponde a esta moneda. Se aceptan en miles de servicios y comercios de Internet y en lugares físicos, como casinos y pizzerías. “Se ríen, siempre se ríen”, prosigue el fundador de Destinia. “La reacción al bitcoin me recuerda a la de la Red en los noventa. ‘Pierdes el tiempo’, ‘solo hay porquerías’, ‘te van a robar la tarjeta si compras…”. Goueli, empresario de origen nubio, creó la agencia en Madrid en 2001 junto a un amigo australiano. En febrero, permitió el bitcoin como otra posibilidad de cobro. “Al día siguiente del estreno vi que había tres pagos con bitcoins. Casi me eché a llorar. Pensé que era una broma de mis informáticos, pero no, eran de un ciudadano austriaco para un billete a Vietnam, otro de un polaco y un tercero que resultó fallido. Desde entonces, tenemos diariamente cobros en ­bitcoins. No confesaré cuántos para que la competencia siga riéndose”.

Si no fuera por su creciente popularidad y por su cualidad de moneda refugio ante los vaivenes de los Gobiernos, de Argentina a Chipre, el bitcoin sería tan anecdótico como BBQCoin; sin embargo el Banco Central Europeo, la Reserva Federal de EE UU, los Bancos Centrales de China, Japón o Rusia se han ocupado del asunto. Lo temen. “El bitcoin tendrá sus baches, pero está aquí para quedarse”, apuesta Alexandre Saiz, cuyo negocio de comida para mascotas, Telepienso.com, acepta bitcoins desde hace tres años. “Se llame así o de otra forma, la moneda de una sociedad civil, al margen del control del poder político y económico, va a existir y va a ir a más”. La compañía, según cuenta, fue pionera en aceptar la moneda en España. Y quienes pagan con ella son, en general, personas con poder adquisitivo y nivel cultural”. De momento, se trata de un uso “curioso y de prueba”, pero “irrefrenable”.

La preocupación de los bancos no viene de la pérdida de comisiones –al fin y al cabo, la moneda virtual será siempre una parte mínima del comercio mundial–, el problema es que los poderes establecidos no la controlan. Tampoco les importa que la moneda sea virtual, que los billetes ni se vean ni se toquen. “A los bancos nos interesa que se acabe con el efectivo”, afirma Victoria Matía, directora de banca electrónica de La Caixa. “Es nuestro enemigo porque no sabemos qué hace la gente con él, no nos proporciona información y es ineficiente: lo sacamos del cajero, pagamos en una tienda y el comerciante lo ingresa de nuevo en una oficina bancaria”.


Las transacciones en metálico crecieron en el mundo un 1,75% entre 2008 y 2012; el resto de modalidades de pago subieron un 14%. Aunque aún supone el doble, muchos consideran que el efectivo tiene los días contados. Usarlo es caro: a los estadounidenses, por ejemplo, les cuesta 200.000 millones de dólares al año (unos 637 dólares por ciudadano), según un estudio de la Universidad de Tufts (Massachusetts), entre recogida, clasificación, transporte y fabricación de nuevos billetes. Anualmente, la Reserva Federal se ve obligada a triturar 7.000 toneladas de billetes; su media de vida no pasa de los seis años.

“El dinero será invisible”, decía David Marcus, presidente de Paypal, en una reciente entrevista en EL PAÍS. “No habrá billetes ni billeteros, solo valor que tendrás disponible cuando lo necesites y que podrás mover a cualquier parte del mundo por un bajo coste”. Matía, la experta de La Caixa, añade: “Nos gustaría que todos los pagos fueran virtuales”. “Recientemente he visitado Zambia y Malaui”, explica el director de Destinia.com. “Allí se paga con el móvil”. El 25% del PIB de Kenia pasa por M-Pesa, un sistema de transferencias a través del teléfono móvil, sin necesidad de Internet. En Zimbabue el sistema se llama EcoCash y lo usan 8,1 millones de habitantes, prácticamente todos los mayores de 14 años. Por sus teléfonos pasa tanto dinero como por los depósitos de los bancos. EcoCash cobra más, un 5% por transacción, pero a la gente le compensa si se evita un día de camino hasta la oficina bancaria. Los bancos intentaron, sin éxito, boicotearlos, para acabar sumándose al nuevo sistema.

Ya nadie duda de que con el móvil pagaremos el billete del metro y la caña del aperitivo, lo que está en juego en este momento es quién gestionará esa transacción, y por tanto se llevará una comisión o la información, o ambas cosas”, plantea Genís Roca, de la consultora Roca Salvatella, dedicada a la transformación digital del sector financiero.

Si González apuntaba a los grandes (Amazon, Google, Facebook, Apple), Roca ve enemigos por todas partes: los del sistema operativo del móvil (Apple con su iOS y Google con Android); las operadoras telefónicas, que pueden añadir a la factura los gastos por micropagos, como hacen con los sms; luego, claro, los propios bancos, obligados a buscar alianzas con los anteriores. Tú pones el teléfono con NFC (un novedoso protocolo de comunicación) y yo pongo terminales de cobro adaptados en los comercios.

Y luego está Paypal. Peter Thiel, uno de sus fundadores, creó en 1998 un sistema de pago por Internet con el que no había necesidad de escribir cada vez nombre, número, fechas de expedición y de caducidad de las tarjetas… Un proceso tedioso que en muchas ocasiones acababa bruscamente sin compra, bien porque se caía la página o porque se hartaba el comprador. Parecía una locura, una iniciativa tomada al margen de los bancos, sin embargo, a los pocos años, el gigante del comercio de subastas eBay descubría que la mayoría de pagos no se cerraban con su propio sistema, sino con Paypal. Y en 2002 lo compró por 1.500 millones de dólares (1.077 millones de euros).

Las empresas de 'software' harán competencia a la banca, dice un analista

Doce años después, el 41% de la facturación de eBay proviene de Paypal. Su sistema de pago tiene 143 millones de cuentas, opera en 26 divisas y 193 países. No hay banco que pueda decir eso. Al día interviene en nueve millones de pagos, al segundo mueve 4.600 euros. El pasado año a través de Paypal circularon casi 130.000 millones de euros, de los que la séptima parte fueron pagos con el móvil. Mientras su negocio total creció un 29%, sus pagos con teléfonos aumentaron un 100%.

“Los nuevos operadores están libres de los legados de los bancos: de sus sistemas obsoletos y costosas redes de distribución”, sostenía el presidente del BBVA en su artículo. “La banca ha descubierto que su competencia no es otro banco, sino una empresa de software”, añade Roca.

Paypal no está solo; hay “pasarelas de pago”, así se las llama, a decenas: Pingit, Zapp, iZettle, Mymoid… “Desde bancos y operadoras nos intentan convencer de que es necesario tener un móvil con tecnología NFC, con una tarjeta SIM compatible y de que el consumidor solo puede pagar con la solución tecnológica de una única entidad financiera. Y volvemos a lo que llevamos viendo años, cada banco saca su propia solución, cada operadora su propia SIM… Y en medio quedan consumidores y comercios atrapados en una guerra tecnológica”, explica José María Martín, consejero delegado de Mymoid. “Con nosotros se puede pagar con el móvil, sin tener el último terminal, en cualquier comercio y sin que la tienda tenga que abordar costes tecnológicos”.

Todas las pasarelas se basan, prácticamente, en lo mismo: introducir una vez los datos de tarjeta y cuenta corriente, y con un clicse podrá comprar sin que pululen por el ciberespacio los datos, con la consiguiente incomodidad e inseguridad.

La compañía de comercio electrónico Dwolla se ha especializado en transferencia de dinero. Si esta es inferior a 10 dólares, sale gratis; si es superior, cobra 25 centavos. Si se opera con Square, un aparatito que se agrega al móvil, su comisión más la bancaria puede subir al 6%, si se emplea Paypal la comisión es hasta de un 3,5% más 0,30 dólares. Dwolla mueve al día tres millones de dólares (2,6 millones de euros).

Sin embargo la sensación del momento se llama Stripe. Un softwareque se instala y en unos minutos acepta cobros de cualquier tarjeta, olvidándose de complicadas negociaciones con cada entidad financiera. Stripe se lleva una comisión del 2,9%. Por si hay alguna duda de las posibilidades del invento, lo respaldan Thiel, cofundador de Paypal, y la sociedad de capital riesgo Sequoia.

“La banca tiene muchos negocios: banca de empresas, banca privada, gestión de inmuebles, gestión de activos o los seguros”, recuerda el consultor Roca. “Y en todos ellos le surgen competidores que se hallan más cerca de la tecnología que del negocio clásico. Y no creo que en estos segmentos el competidor sea Google, Apple o Amazon; en cada sector habrá uno diferente”.

Transferwise, por ejemplo; de los mismos que inventaron Skype, o sea, hundieron las llamadas internacionales de las operadoras. Transferwise permite enviar divisas entre particulares en más de 20 monedas con una comisión del 0,5% frente al 4,5% de los bancos.


Amuda Goueli, que en 2001 fundó Destinia.com, se autodefine como “emprendedor empedernido y viajero incansable”. Esta agencia de viajes online cuenta con 67 millones de clientes. Y admite pagos en bitcoins. Mi lema es “think big [piensa en grande] y actúa en consecuencia”. / Fede Serra

Kantox.com hace lo mismo, pero especializado en empresas; y son de Barcelona. “Si en general la banca es opaca, en el negocio de las divisas la opacidad es absoluta. Sus condiciones no constan ni en letra pequeña”, explica Philippe Gelis, su consejero delegado. Kantox ofrece la opción de un pago peer to peer mediante el cual se casan dos operaciones internacionales de cantidad equivalente; en este caso, el ahorro puede alcanzar el 80%. Si es por el sistema tradicional, el ahorro es menor, del 0,5%, aunque también, según el tamaño, puede suponer miles de euros.

Hasta 2009, el pago en divisas era, por ley, monopolio de los bancos. Ese año Europa lo liberalizó, y cada país ha ido adaptando la directiva con menor o mayor racanería, como en España. “El cambio de divisas es el único servicio financiero en el que la banca no tiene obligación de publicar las condiciones”, explica Gelis. Una empresa primero paga la transacción y luego le llega la factura de la comisión del banco. La puntocom barcelonesa ha conseguido que más de 500 empresas de 12 países cambien divisas al margen de los bancos.

“La fuerza de Kantox no es solo el ahorro”, explica Ernesto Giralt, director en España, “es la transparencia en el precio del cambio y en la comisión, que pueda ver en tiempo real los precios y programar alertas para comprar o vender en la cifra marcada, 24 horas al día”. Tres años después de su nacimiento, trabajan 44 personas de 15 nacionalidades en sus oficinas de Barcelona y Londres.

Cualquiera pensará que iniciativas como la de Kantox han provocado en la banca una reacción, una rebaja en sus comisiones. No hay tal. “Prefieren callar, que se les vaya algún cliente bien informado”, dice Gelis; “que no haya ruido y así seguir manteniendo sus precios altos con los que se quedan. Les compensa, de momento”.

El mundo de la comisión por nada –el eufemismo de “cuota de mantenimiento”– tiende a su fin. Lo dice Genís: “La comisión sobre las transacciones de los particulares es un negocio que se le está agotando a la banca por la tendencia imparable de los mercados a intermediar cada vez de manera más eficiente. Aparecen otros dispuestos a asumir esa transacción a un coste menor. Es algo parecido a la telefonía: los SMS fueron un gran negocio, pero apareció otro dispuesto a regalarlo”.

El llamado 'crowdfunding' plantea una alternativa al crédito tradicional

Mientras no haya resistencia se intenta seguir con el sistema. Alberto Segura dijo basta el mes pasado. Propietario de un pequeño hostal de Zaragoza, recibió un aviso de su banco, La Caixa, anunciándole que le iban a cobrar 24 euros mensuales por mirar su saldo en Internet. Segura no fue a protestar a su oficina bancaria. Expuso el caso en Change.org; a los dos días 50.000 firmas respaldaban la frase del autónomo: “No aceptamos sobrecargas por consultar nuestras cuentas bancarias”. A los tres días La Caixa las retiraba.

“Los bancos nos van a regalar sus tarjetas de crédito dentro de poco”, augura el consultor Roca. “Porque el negocio no será el coste de mantenimiento que nos cobran, sino la explotación de datos sobre el consumo de esa tarjeta. Es un nuevo modelo de ingresos”.

En medio del gris panorama que vaticinaba en Financial Times el presidente del BBVA, también hay luz: “La buena noticia es que todavía tenemos una ventaja importante: la gran cantidad de datos financieros y no financieros que acumulamos. Esta información revela mucho sobre los hábitos, gustos, necesidades y aspiraciones. Los bancos tienen que convertirlo en conocimiento y utilizar ese conocimiento para ofrecer a los clientes exactamente lo que quieren, cómo y cuándo lo necesiten”. No están solos en eso. Y Francisco González lo sabe: “Es casi seguro que algunos grandes nombres en el mundo digital, las empresas con marcas fuertes y millones o miles de millones de usuarios, saltarán a la palestra”.

Ya están aquí, no hay banco que tenga más cuentas registradas que Apple, unos 575 millones a través de iTunes, más los aparatitos: 375 millones de iPhones y 155 millones de tabletas, máquinas de comprar con un solo clic.Y el mayor hipermercado de la galaxia, sin horarios ni fiestas de guardar, Amazon, tiene 230 millones de compradores a un clic de la tentación, y Google otros cientos de millones de cuentas registradas en su tienda GooglePlay y más de mil millones de móviles con su sistema operativo, y Facebook, 1.250 millones de usuarios-clientes, sin olvidar al asentado Paypal.

Es cierto, la mayor parte de las ventas se realizarán en las tiendas físicas. Esa es la realidad y así seguirá siendo, pero se pagará con un móvil o con otro artilugio. Amazon, por ejemplo, ensaya para que su tableta Kindle sea el datáfono de los comerciantes a cambio de ofrecerle análisis de compras y gustos de su clientela.


Financiación colectiva. Ramón Saltor ha tocado los extremos en su vida profesional: de la gran banca a las ONG. Tras unos años en el Londres financiero, cogió la mochila y dio la vuelta al mundo. A su regreso fundó una de las primeras plataformas de financiación colectiva para startups, TheCrowdAngel. / Jordi Adrià

Muchos ofrecen ya su propia pasarela de pago y al particular su monedero electrónico, su wallet. Ahí coinciden todos. Vodafone lo enseña gráficamente, en una publicidad reciente, con una mujer que va desnuda por la calle, no necesita nada más que su móvil para comprar el pan cada mañana. Y lo mismo los bancos, y las American Express, MasterCards o Visa, con su V-visa, monedero-billetero electrónico.

“La burbuja de Internet se ha trasladado a los medios de pago”, explica Matía. “Hay muchísimos, pero todos se basan en una cuenta en el banco y en tarjetas, es decir, que su negocio no consiste en ofrecer menores costes, sino en recopilar la información del consumidor”, insiste Matía. “Pero ahí no pueden competir con los bancos. Tenemos una información del cliente superior a la de cualquiera”.

“Vamos a ver el choque principal entre los bancos digitales y los nuevos entrantes”, dice González en su artículo. Matía relativiza el porvenir. “Para nosotros el futuro es el monedero electrónico, que ya tenemos, y aplicaciones como Recibox, que agrupa recibos y compara hasta cinco años de consumos…; pero para Paypal, es al contrario, su futuro pasa por el mundo real: crear una tarjeta de plástico para comprar en la tiendas. Resulta paradójico”.

 

Virtual o real, los actuales bancos no le solucionaron la vida a BrandRain, una empresa de análisis de datos para medir la reputación de empresas, que necesitaba 290.000 euros para echar a andar; tampoco le dieron crédito, ni caro ni barato, a Moincube, una herramienta para realizar aplicaciones. Afortunadamente estas dos startups españolas recurrieron a una nueva forma de financiación, el crowdfunding,la inversión colectiva; particulares que creen en la rentabilidad de la empresa y se arriesgan a invertir su dinero en ella. “En dos años hemos financiado siete proyectos de este tipo”, explica Ramón Saltor, fundador de la barcelonesa TheCrowdangel.com. “Han invertido 84 personas por valor de 1,6 millones de euros con una aportación media de 12.000 euros”.


Al margen de los bancos. Philippe Gelis inventó hace ya tres años Kantox, un sitio de cambio de divisas al margen de los bancos. Francés de 35 años, Gelis se licenció en la Toulouse Business School y posee un Máster en Finanzas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. / Joan Piella

La financiación colectiva en España es una broma ante el líder mundial, Kicks­tarter.com, que el pasado año recogió 500 millones de dólares. En España, el dinero dedicado a financiar startups a través del crowd­funding apenas llegó a cinco millones de euros. Una ridiculez que, sin embargo, ha merecido la atención del Gobierno, que ha presentado un anteproyecto de ley para, según asegura, “regularlo”, aunque en realidad es para –esto sí– abortarlo. “Está clara la influencia del lobby bancario en el Gobierno”, dice Gelis.

Según el texto anunciado, un particular no podrá invertir más 3.000 euros en una empresa joven ni más de 6.000 en un mismo año. ¿Se imaginan que se limitara de igual forma la inversión en Bolsa? “Es ridículo”, dice Saltor, de TheCrowdangel. “Se cortan las alas a los inversores y a las startups españolas que no encuentran financiación en los bancos. Ningún inversor se va a meter si como máximo puede poner 3.000 euros. No les merece la pena”. Este sistema naciente en España se había doblado en el último año, pero con este anteproyecto TheCrowdAngel, por ejemplo, ha decidido parar su actividad. Se dedicará a desarrollar las siete startups,de las que se lleva una comisión por el dinero recaudado.

Parece que el legislador español no se ha inspirado en las leyes de Reino Unido, Francia o Suecia, donde no hay límite a este tipo de inversión; tampoco ha mirado a Alemania, que pone el límite en 100.000 euros, o en el paraíso de la startup, Estados Unidos, donde el límite se marca en función del patrimonio o los ingresos del inversor.


El primer bitcoin. Alexandre Saiz, nacido hace 37 años en Vic (Barcelona), se considera “un emprendedor en serie”. En 2010 creó Telepienso.com, una tienda en Internet de alimentos para mascotas. Un año después aceptó pagos con bitcoins, el primer comercio español que lo hacía. / Jordi Adrià

En cualquier caso, las leyes nacionales en Internet son a menudo papel mojado. El inversor español probablemente se vaya a otra parte. De hecho, Kickstarter ha recaudado dinero de 24.800 españoles; tanto como el sector del crowdfunding nacional en 2013.

Si ese banco no atiende el crédito que necesita una empresa para echar a andar, menos para un apuro de 500 euros. Ahí entra Kredito24.com, que concede el dinero en 15 minutos. Nacida en Alemania cuenta con sedes en Polonia, Rusia, México, Australia y, desde hace un año, en España. “Concedemos entre el 12% y el 15% de las 100.000 peticiones que hemos tenidos este año”, explica David Goday, director de la oficina española. “Estamos creciendo a un ritmo del 10% mensual”.

 

Un negocio puro de cruce de datos, todo online. “En un minuto se cruzan 10.000 operaciones y en 15 minutos se obtiene, o no, el crédito. Si se devuelven antes de siete días, no hay intereses. De lo contrario el plazo máximo de devolución es de un mes, al final del cual hay que devolver 650 euros, un 30% más. “A los tres meses de comenzar habíamos reducido los créditos fallidos al mínimo”.

Aunque hagan leyes para poner puertas al campo, a Internet, al bitcoin, al crowdfunding, a los horarios comerciales o al tráfico de divisas, el futuro es imparable… y diferente. “Las reglas han cambiado y una nueva liga de competidores está emergiendo. En dos décadas el mundo va a pasar de 20,000 bancos analógicos a unas decenas digitales. Los bancos están perdiendo el monopolio de la banca”. González dixit.

 

sábado, 12 de abril de 2014

Brainstorming Rules




Stay focused

Start with a well-honed statement of the problem at hand. Ideally, this should be articulated around a customer need. Don´t let the discussion stray too far; always bring it back to the problem statement.

 

Enforce rules

Clarify the brainstorming rules upfront and enforce them. The most important rules are “defer judgment”, “one conversation at a time”, “go for quantity”, “be visual”, and “encourage wild ideas”. Facilitators should enforce the rules.

 

Think visually

Write ideas down or sketch them out on a surface everyone can see. A good way to collect ideas is to jot them down on Post-it notes and stick these to a wall. This allows you to move ideas around and regroup them.

 

Prepare

Prepare for brainstorming with some sort of immersion experience related to the problem at hand. This could be a field trip, discussions with customers, or any other means of immersing the team in issues related to your problem statement.

 

Business Model Generation. A. Osterwalder & Yves Pigneur.

martes, 8 de abril de 2014

Frenos al desarrollo economico

El principal problema que tiene la economía mexicana es la existencia de las empresas dominantes que generalmente se denominan monopolios, también los duopolios y los oligopolios.
A continuación se definirán cada uno de los términos y después se explicará porqué se frena el desarrollo económico y ha frenado incluso el crecimiento.
• Monopolio
Existe un productor (monopolista) que posee un gran poder de mercado y es el único en una industria dada que posee un producto, bien, recurso o servicio determinado y diferenciado.
Para que exista un monopolio, es necesario que en dicho mercado no existan productos sustitutos, es decir, no existe ningún otro bien que pueda reemplazar el producto determinado y, por lo tanto, es la única alternativa que tiene el consumidor para comprar.
El monopolista controla la cantidad de producción y el precio, aunque no de manera simultánea, dado que la elección de la producción o del precio determinan la posición que se tiene respecto al otro; vale decir, el monopolio podría determinar en primer lugar la tasa de producción que maximiza sus ganancias para luego, determinar, mediante el uso de la curva de demanda, el precio máximo que puede cobrarse para vender dicha producción.
En México no existe el mercado con empresas que ejercen el monopolio puro, pero las empresas que más se acercan son Teléfonos de México, Telcel y en general las empresas de América Móvil.
Según la OCDE como el servicio telefónico realizado por empresas dominantes ha provocado que sean más costosos estos servicios, lo que se traduce en menor ingreso en los consumidores para consumir otros bienes y servicios.
En sentido estricto no es monopolio puro porque existe Mega cable como empresa que ofrece telefonía fija, Movistar, Iusacell y otras empresas de telefonía celular.
Por otra parte Televisa también es empresa dominante y también ejerce un tipo de monopolio ya que domina el 70% del mercado de televisión abierta.
Son monopolios Pemex y Comisión Federal de Electricidad, pero (la energía) está dominada por el gobierno y al parecer está por desaparecer esta tendencia.
• Duopolio
Como extremo de competencia imperfecta, en la que existen solamente dos vendedores. Es un caso particular de oligopolio, por lo que puede decirse que es una situación intermedia entre el monopolio y la economía de competencia perfecta.
Se pueden observar ejemplos en la economía mexicana como son las siguientes industrias:
Industria cementera donde Cemex es empresa dominante y Apasco, Moctezuma forman el otro extremo de dominio.
Industria cervecera donde dominan Moctezuma y grupo Modelo.
• Oligopolio
Es un mercado dominado por un pequeño número de vendedores o prestadores de servicio.
Debido a que hay pocos participantes en este tipo de mercado, cada oligopolio está al tanto de las acciones de sus competidores.
Dado que las decisiones de una empresa afectan o causan influencias en las decisiones de las otras, se establece una situación de equilibrio en el grupo de oferentes, con lo cual deja de existir competencia de mercado.
El oligopolio supone la existencia de varias empresas en un mercado determinado que ofrecen un mismo producto, pero de tal forma que ninguna de ellas puede imponerse totalmente en el mercado pues esta situación implicaría la aparición de un monopolio.
Hay por ello una aparente lucha entre las mismas para poder llevarse la mayor parte de la cuota del mercado en la que las empresas toman continuamente decisiones estratégicas, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades de la estructura empresarial de cada competidor.
La industria automotriz es un ejemplo clásico de este tipo de mercados, a nivel mundial, aunque esta tendencia ha disminuido ya que en Japón existen más de 50 marcas de autos, en China más de 70 marcas y en la India más de 100 marcas lo que lleva a formar competencia abierta.
En México la protección del gobierno a esta industria, ha propiciado que siga teniendo una estructura oligopólica.
La conclusión que se puede sacar es que el mercado de competencia en México no existe y solo ha sido una justificación para implantar una política económica que afecta en forma determinante al consumidor, el cual pierde poder adquisitivo mientras más pasa el tiempo, se destruye el mercado interno y se frenan las condiciones del desarrollo económico.

Correo electrónico:jesus_batta_gonzalez@yahoo.com

lunes, 24 de marzo de 2014

Los hispanos llegaron ya



Por Jesús Batta G.

¿Cuál sería la reacción de los habitantes de México al ver que llegaban los españoles con sus caballos, sus armaduras, su cuerpo peludo y el mal olor de no bañarse durante 3 meses de viaje?

Sería una reacción similar a si nos visita un grupo de marcianos y nos cae de sopetón.

En este artículo se describirá la cultura española, de acuerdo a las influencias observadas a lo largo de 7 mil años de historia, misma que de alguna forma nos llegó con la Conquista.

Obviamente nos referimos a la cultura española que fue enriquecida por gran número de influencias, siendo la fenicia, la griega, la romana, la judeo cristiana, en la Edad Media y la árabe, las más importantes.

No nos referimos al folclórico hombre barbón, con boina y puro.

Tampoco al expresidente que era español en sus ratos libres y mexicano cuando le convenía.

·         Nuestro pasado español; en busca de la identidad.

En el artículo anterior, se identificaron algunos rasgos generales de la cultura de los Guamares y de otras naciones que habitaban lo que actualmente se conoce como Guanajuato.

En esta ocasión buscaremos identificar las señas de identidad que evolucionaron tanto en la Península Ibérica, como en Mesoamérica en esta parte del planeta y sus interrelaciones que hicieron posible la cultura mestiza, que actualmente define nuestra forma de ver la vida.

En sentido más particular, la cultura de la producción de México solo podrá lograrse si se toman en cuenta todos los elementos culturales, evitando las discriminaciones y mitologías racistas que han impedido la formación de una cultura capaz de influir en forma determinante en el proceso globalizador de la economía.

A continuación se presentan tanto las culturas preponderantes tanto en la Península Ibérica como en Mesoamérica y a partir de este artículo se definirán las formas de influencia en cada etapa histórica.

ü Formación de la vida humana en la Península Ibérica.

Después de la última glaciación, se observó un periodo de paulatino calentamiento de la atmosfera hace aproximadamente 17,500 años los habitantes de la Península Ibérica ya no pudieron emigrar a lo que actualmente se conoce como Gran Bretaña, ni regresar a África.

Anteriormente el hielo absorbía el agua, de tal forma que África se podía comunicar con Iberia por el actual Estrecho de Gibraltar y no existía agua en el Canal de La Mancha.

La cultura que generaron los habitantes que se quedaron en esta Península fueron los Iberos y comenzaron a juntar pobladores en ciertos lugares costeros del mar Mediterráneo.

Los iberos desarrollaron la cerámica elemental, la minería de cobre y la metalurgia incipiente.

Los iberos fueron personas que llegaron a la Península Ibérica por medio de migraciones de pobladores indoeuropeos a Península Ibérica.

ü La fundación de Cádiz por los fenicios y el dominio de la cultura comercial y auge de la cerámica.

Provenientes de las tierras del Canaán (actualmente Líbano) los fenicios construyeron un gran sistema comercial que domino prácticamente el Mar Mediterráneo y fue ejercido por medio de grandes embarcaciones.

Las metrópolis fueron Biblos, Tiro y Sidón.

Fundaron Cádiz en 814 a.C. y fue el puerto de conquista en España, también Málaga, Almuñecar y Galicia.

La herencia de los fenicios a España fue la escritura cuneiforme, la cual la escribían de izquierda a Derecha.

La lectura dejó de ser elitista y se convirtió en idioma comercial masivo.

En Galicia la explotación del estaño llevaron a la minería y la metalurgia a gran escala a la Península.

La cerámica la llevaron también los fenicios en forma de arte, la fabricación de perfumes y la orfebrería.

ü Presencia comercial de Grecia Antigua en España y formación de ciudades griegas.

En el año 750 antes de Cristo, comienza la colonización griega en los puertos de Cataluña y Andalucía.

Los griegos aportaron conocimientos de arquitectura, urbanización, artes plásticas y filosofía.

Enseñaron a los hispanos la siembra de la vid, del olivo y la manufactura del trigo y también unidades de medida, como volúmenes, superficie, longitud y también un calendario y elementos de observación astronómica, sobre todo para la construcción de relojes solares.

ü Presencia del Imperio Romano en Hispania.

En el año 19 antes de Cristo los romanos ya dominaban la Península Ibérica, dominio que duró hasta iniciada la Edad Media.

Los romanos llevaron a España la edificación de caminos, el arco romano que servía para construir puentes, palacios y acueductos.

El urbanismo como lo conocemos hoy en día surgió con los romanos y lo adoptaron los españoles.

También los españoles tuvieron su primer ejército profesional en tiempos de los romanos.

Como ya se mencionó el cristianismo como religión oficial se impuso durante el Imperio Romano.

ü La influencia del cristianismo y de la cultura Sefardí.

El año 49 después de Cristo, se celebró el Concilio de Jerusalén, por los seguidores de Jesús de Nazaret (aunque nació en Belem).

Los participantes en el Concilio, acordaron llevar el cristianismo en toda Judea y Samaria y al resto del Imperio Romano y del mundo.

No había diferencias en esta época, con el judaísmo, ya que practicaban la circuncisión, leían La Tora, llevaban el monoteísmo a ultranza y se sentía el Pueblo elegido por Dios.

Con la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70 y la posterior Diáspora, los judíos fueron a todos los confines del mundo conocido a predicar el judaísmo y los seguidores de Jesús el cristianismo.

Llegaron a España en el año 92 y predicaron La Tora, porque aún no existía en forma un texto del Nuevo Testamento y también porque el sentimiento de exclusividad no estaba tan arraigado en los judíos de la religión mosaica.

Cuando Constantino I decreto el cristianismo como religión oficial del Imperio, se impuso la doctrina cristiana ya documentada, porque ya se tenía un cuerpo del Nuevo Testamento y también los textos de Orígenes (el gran recopilador cristiano).

Ante esta situación, muchos judíos regresaron a sus orígenes religiosos y formaron en España La Gran Comunidad Sefardí.

Enseñaron a los españoles el uso de las finanzas, la manufactura primaria y la organización empresarial.

En la Época de los Reyes Católicos, los sefardíes fueron expulsados de España.

Algunos fueron a Flandes, otros alrededor del Mediterráneo en Europa del sur y Norte de África.

En Flandes iniciaron una incipiente Revolución industrial.

Muchos sefardíes se convirtieron al cristianismo y se bautizaron, para poder emigrar a las Américas; en México poblaron los Altos de Jalisco y el Valle de Monterrey.

ü La cultura Feudal en España.

El imperio romano se debilitó debido a que los gobernantes de la metrópoli (Roma y Constantinopla) tuvieron que delegar el poder, la administración y la generación de la riqueza económica.

Los poderes locales se emanciparon con el tiempo y lograron hacer pequeños poderes, que se fueron convirtiendo en reinos locales.

También influyó las emigraciones pacíficas y violentas a Roma, que también influyeron a España.

La influencia de los pueblos denominados bárbaros en España fueron los siguientes:

Los godos y visigodos dejaron como herencia la arquitectura de las auténticas Catedrales góticas.

Los hunos dejaron de herencia las artes de las culturas transmigrantes; los gitanos son descendientes directos de los hunos y el desarrollo del baile, la música, la literatura y el teatro flamenco es una mezcla iniciada por los hunos y perfeccionada por los árabes.

Los vándalos enseñaron a los españoles el arte de la orfebrería y alta joyería en oro y plata.

ü Del siglo IV al siglo VIII los árabes dominaron gran parte de la Península Ibérica.

En realidad al momento de la conquista de México la cultura española era árabe en gran parte de sus costumbres.

Más de 600 años de dominio árabe, los españoles aprendieron matemáticas, el arte de figuras geométricas, enriquecieron su idioma, usaron la pólvora y a escribir en papel (los árabes lo llevaron de China y lo tuvieron por la Ruta de la Seda).

La arquitectura de la bóveda en palacios, casas e iglesias es árabe.

El concepto de Guerra Santa lo aprendieron de los árabes y los españoles lo aplicaron cuando estuvieron frente a Moctezuma en la Gran Tenochtitlan.

Obviamente Moctezuma no entendió nada y como no contestó los españoles pensaron que aceptaba todo.

Después llegó la guerra de los 3 años en el Centro de México y la Guerra de los 60 años en la Gran Chichimeca.
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Twitter: @JesusBatta

lunes, 17 de marzo de 2014

Drones para todo



 

Luis Miguel Ariza, El País Semanal 16/III/14.
 
A Paul Wallich se le ocurrió una ingeniosa manera de vigilar a su hijo de ocho años sin tener que acompañarle a la parada del autobús escolar durante los duros días de invierno en Burlington (Vermont, EE UU). El pequeño tenía que recorrer a diario 400 metros desde la puerta de su casa, salvando una colina por una carretera arbolada y quedando fuera de la vista de su progenitor. Así que Wallich, un físico educado en Yale, editor y periodista científico, decidió construirse un abejorro volador para no quitarle ojo a su hijo desde el calor del hogar.

El artefacto es un diminuto autogiro que no pesa más de un kilo, con dos ejes cruzados y cuatro hélices. Un “cuadricóptero”. Su cerebro puede comprarse en Internet, un kit con un acelerómetro, un altímetro, un giróscopo, una unidad de GPS y hasta una ranura para tarjeta de memoria. Wallich le ató un smartphone cuya cámara le permitía contemplar en la pantalla de su ordenador lo que su abejorro veía. “Construirlo y hacerlo volar fue la parte más fácil”, escribió este físico en la prestigiosa revista IEEE Spectrum. Lo difícil, admite, fue lograr que el abejorro siguiera al crío desde una distancia prudente. Wallich decidió incorporar una baliza GPS en la mochila del pequeño. Programó el cacharro para seguirla sin acercarse a más de cuatro metros y medio.

El aparato tiene sus limitaciones, admitió el propio Wallich a la cadena de televisión NBC: en los días de viento, su funcionamiento dejaba que desear. Y el paisaje tampoco ayuda, con árboles y desniveles, por lo que el autogiro corría el peligro de estrellarse contra cualquier rama. Pero podía mejorarse, con unidades de sonar para evitar obstáculos y una batería más duradera con la que Wallich cree que algún día su robot volador será capaz de seguir a su hijo hasta la escuela. “Hasta entonces”, explica, “tendré que vigilarlo a la antigua usanza, es decir, en persona”.

 

Wallich ensayó con el artefacto en el invierno de 2012. Pero su ocurrencia saltó a los medios, que proclamaron la historia con titulares del tipo: Un padre (algo obsesivo) construye un dron (término importado del inglés que significa “zángano” o “abejorro”) para vigilar a su hijo. “Lo cierto es que lo usé solo para hacer ensayos”, aclara hoy Wallich a través del correo electrónico. “Descubrí muchas formas en las que el aparato podría resultar peligroso si se utilizaba en condiciones reales”. Concede que hay un futuro inmediato en el que los drones se usarán para vigilar a los pequeños. Pero la posibilidad de que se estrellen “les hace aún peligrosos”.

El hecho de que este físico construyera un robot volador comprando lo necesario para hacerlo inteligente en una tienda hubiera sido impensable a principios de este siglo. Hace poco más de una década, este periodista tuvo la oportunidad de visitar el Instituto de Robótica de Pittsburgh, en Pensilvania, con objeto de realizar un reportaje sobre la evolución de los robots para la serie científica 2.Mil, de RTVE. A pesar de que Pittsburgh es un templo mundial de los avances robóticos, la visita resultó decepcionante.

 

En aquella visita hablamos con James Ryan Miller, un ingeniero que estaba desarrollando un prototipo de un pequeño helicóptero autónomo. No lo vimos volar en ningún momento, pero Miller nos explicó que, aunque no podía hacernos una demostración, el helicóptero ya era un éxito. El aparato tenía un sistema de láser para reconocer el paisaje y elaborar un mapa en tres dimensiones, podía despegar y aterrizar y evitar obstáculos por sí solo. En sentido genuino, era completamente autónomo. “Le decimos que vuele a un lugar en particular para tomar fotografías, y entonces despega, alcanza esa localidad y regresa por sí mismo”. Cuando le preguntamos a Miller cómo veía el futuro, no lo dudó: “Los aviones y los helicópteros estarán volando bajo un control casi independiente”.

Miller apuntaba entonces en la buena dirección, pero con matices. Los drones domésticos como el de Wallich no necesitan construirse sus propios mapas, pero, sin embargo, parecen bastante inteligentes. La compañía americana 3DRobotics tiene un catálogo de varios modelos listos para volar tras salir de la caja. IRIS, un “cuadricóptero” con dos ejes y cuatro hélices, está solo a un clic de ratón y 626 euros. Aunque se controla con mandos de radio, también cumple los requisitos de Miller: despega y aterriza por sí solo, y vuela de manera automática de acuerdo con un plan de vuelo establecido. La planificación de la ruta es asombrosamente fácil gracias a un software gratuito. Sobre un mapa real de Google se decide con el cursor el punto de lanzamiento, los sitios a los que tiene que dirigirse el aparato de forma consecutiva y la vuelta al lugar de donde despegó. Para asegurarnos de que no se estrellará, marcamos en una casilla si se quiere que el dron se mantenga a una altura de seguridad. Y el precio incluye una cámara con estabilizador para vídeo y fotografías.

IRIS es en realidad un robot que vuela. Sabe siempre dónde está gracias a una unidad GPS, pero no barre con rayos láser su entorno para crearse mapas tridimensionales. ¿Es eso inteligencia artificial? Puede que no. Pero este cuadricóptero forma parte de una familia mucho más grande, amplia y compleja. Podríamos considerarlo descendiente de algunos de sus hermanos mayores teledirigidos (también llamados UAV o vehículos aéreos no tripulados) que llevan matando a miles de personas desde hace seis años en Yemen y Afganistán.

 

El dron operativo más grande en vuelo es el Eitan, de fabricación israelí, con autonomía de 20 horas seguidas y hasta 12 kilómetros de altura. Tiene el tamaño de un Boeing 737, con alas de 26 metros de envergadura. El Predator y el Reaper, estadounidenses, son algo más pequeños, pero vuelan más alto (15 kilómetros) y más tiempo (30 horas). Y el Pentágono ha desarrollado un dron minúsculo, el Nano Hummingbird, cuyas alas apenas superan los 16 centímetros. Pesa 19 gramos –menos que una pila convencional de tipo AA– y puede volar a más de 17 kilómetros/hora durante ocho minutos.

Los cielos surcados por vehículos autónomos tendrán que esperar un poco más para que se cumpla el sueño de Miller. “La palabra casi prohibida es precisamente autónomo, ya que eso implicaría que tendrían inteligencia para actuar solos”, explica Francisco Muñoz, director del Departamento de Programas ­Aeronáuticos del Instituto Nacional de Técnica ­Aeroespacial (INTA). Los drones que vuelan en el espacio aéreo, asegura, están sujetos siempre a una regla que no se puede romper: “Siempre tiene que haber alguien responsable”.

 

El INTA tiene una larga tradición de construcción de vehículos aéreos no tripulados, preparados para el reconocimiento de daños desde el aire o misiones civiles. Drones españoles como el ALO (avión ligero de observación), una aeronave ligera de 45 kilos capaz de volar durante dos horas; el SIVA (sistema integrado de vigilancia aérea), de 300 kilos, o el Milano –de una tonelada de peso y 12 metros de envergadura, capaz de volar a 7.900 metros de altura– colocan ojos y sentidos sobre el cielo español. Ofrecen la posibilidad de supervisar fronteras, la detección y seguimiento de incendios y la vigilancia medioambiental. Ahora es posible programar un dron para que recorra una línea de boyas marinas y recoja datos sobre salinidad, contaminantes, temperatura… Las posibilidades se ensanchan. Pero siempre bajo el control humano.

Pese a ello, la investigación militar de los drones se está trasladando a los usos civiles con una rapidez imprevista. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, siglas en inglés de Federal Aviation Administration) calcula que para finales de esta década habrá 30.000 drones surcando los cielos en aquel país, operados por policías, equipos de rescate, periodistas, científicos, agentes inmobiliarios y ciudadanos (cada día vuelan allí unos 50.000 aviones). Los drones han dado un paso adelante. Y han encontrado en el aire el medio para liberarse de sus ataduras. Son mucho más ágiles y su inteligencia no deja de crecer. En cierto modo, estos robots están encontrando la libertad de movimientos que representa el “sueño” de toda máquina inteligente. Así lo considera Peter Singer, un experto en robótica del Instituto Brookings y coautor del libro Cybersecurity and cyberwar (Oxford University Press, 2014). “Los drones están creciendo y cada vez son más ágiles, gracias a los avances tecnológicos”.

Singer pronostica que cambiarán el mundo. ¿Hasta qué punto? En la guerra, la Fuerza ­Aérea estadounidense entrena ya a más operadores de drones que a pilotos. Basta imaginar lo que harán centenares de miles de máquinas capaces de mantenerse en el aire durante días, meses o años, algunas con envergaduras tan grandes como un campo de fútbol, otras tan pequeñas como un insecto. “La apertura del espacio aéreo civil afectará a la robótica de una forma análoga a como Internet cambió los ordenadores”, asegura Singer en un ensayo del Instituto Brookings.

 

Las predicciones siempre son arriesgadas, pero hay indicios de que esa revolución puede ser de calado. En Estados Unidos –el país líder en el desarrollo de esta tecnología–, las autoridades de aviación no han abierto el espacio aéreo a los drones domésticos para su explotación comercial, aunque cualquiera puede volarlos a alturas no superiores a los 120 metros y en zonas que no estén cercanas a los aeropuertos. Los fabricantes suspiran por una regulación en 2015 para lanzarse a un jugoso mercado que, de acuerdo con la Asociación Internacional de Sistemas y Vehículos No Tripulados (Association for Unmanned Vehicle Systems International o AUVSI), podría mover 82.000 millones de dólares en los siguientes 10 años y hasta 100.000 empleos.

En España, que quiere ser de los primeros países europeos en legislar el uso de aeronaves no tripuladas, hay un vacío legal sobre el vuelo de estos aparatos por parte de cualquier ciudadano, al igual que ocurre con los clásicos aviones de aeromodelismo controlados por radio. “No hay regulación civil”, advierte con bastante preocupación Carles Aymat, presidente de la Comisión Técnica de Aeromodelismo de la Real Federación Aeronáutica Española. “Cualquiera puede ponerse a volar (el aparato) donde le plazca”. El aeromodelismo deportivo sí está regulado, matiza. Hay que obtener una licencia para campos autorizados, situados como mínimo a 500 metros de una zona urbana y a una distancia mayor de cualquier aeropuerto. En otros países como Francia, volar cualquier tipo de aparato está prohibido.

 

El interés por lo que suceda al respecto en Estados Unidos es muy grande. El gigante del comercio electrónico Amazon ya ha desvelado una estrategia para repartir sus paquetes mediante drones, en cuanto la regulación lo permita, para ahorrar costes. Y las críticas no se han hecho esperar sobre la conveniencia o no de un sistema que puede ser blanco fácil para los ladrones –abatir un dron de hélices para hacerse con su paquete no supondría un gran problema en un país donde circulan millones de armas– o la seguridad. Imagine cualquier lunes cibernético con multitud de drones trayendo sus ofertas a 10 vecinos que viven en un mismo edificio durante el mismo día. La empresa Incake en Shanghái (China), que había empezado por vez primera a utilizar drones para llevar pasteles a sus clientes en las afueras de la ciudad, tuvo que retener su flota de tres artefactos en tierra por orden de las autoridades chinas, ya que consideraban esta forma de envío poco segura y peligrosa. Los datos sugieren que para los vehículos aéreos no tripulados, los índices de accidente son 353 veces mayores que los de la aviación comercial.

 

Por su parte, la compañía 3DRobotics está desarrollando ensayos de campo con agricultores estadounidenses para adaptar el uso de los cuadricópteros de mayor tamaño en agricultura, buscando la manera de usar menos insecticidas para disminuir los daños ambientales. En vez de espolvorear indiscriminadamente los insecticidas desde un aeroplano, los drones, equipados con cámaras térmicas, podrían detectar qué plantas necesitan tratamiento y están enfermas, ya que despiden menos calor por culpa de las infecciones de los hongos. Se estudia una fumigación a la carta, algo que ya ha conseguido el equipo de Francisca-López Granados, del Instituto de Energía Sostenible, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las cámaras de sus drones, combinadas con sensores que captan la luz visible y el infrarrojo, distinguen las malas hierbas de las plantas de cultivo, ambas muy similares al principio. Las aeronaves inspeccionan y dicen cuándo y dónde hay que fumigar.

 

Los científicos españoles Juan José Negro, director de la Estación Biológica de Doñana, también del CSIC, y Mara Mulero Pazmany, bióloga de su equipo, son pioneros en usar pequeños drones en el trabajo de campo. Durante agosto de 2012 comprobaron, en una serie de ensayos, la efectividad de los artefactos en la vigilancia y detección de los cazadores furtivos de rinocerontes en Sudáfrica. El furtivismo allí ha ido en aumento. A principios del año pasado, los cazadores venían matando a un ritmo de dos animales al día, destacan estos expertos en un artículo que publicaron en la revista PLOS One. El equipo realizó 20 vuelos de demostración en una zona de 100.000 hectáreas localizada en la provincia de KwaZulu-Natal, un paisaje de campos de hierbas salpicados por manchas boscosas, en la que viven aproximadamente unos 500 rinocerontes negros y blancos. Los expertos llegaban con su equipo y lo desplegaban en apenas dos horas. “Teníamos una estación de tierra con dos antenas y un alcance de unos 10 kilómetros, y despegábamos los drones a mano o desde catapultas”, relata Negro. Los aparatos no llegaban a los dos metros de envergadura, pesaban dos kilos y admitían carga de 350 gramos.

Aquellos drones –de fabricación china– se elevaron entre 10 y 260 metros. Llevaban en cada vuelo o bien una cámara fotográfica, o una de vídeo de alta resolución, o una lente infrarroja. Podían ser controlados desde tierra, pero también ejecutaban los vuelos de forma automática y programada. En los ensayos se utilizaron figurantes con perros que simulaban los movimientos de los furtivos, los cuales suelen llevar estos animales consigo para cazar. Los científicos españoles comprobaron que los aparatos voladores podían distinguir perfectamente las figuras de las personas y los perros “especialmente por las sombras que proyectaban”. Los vuelos duraban entre 15 y 30 minutos, pero los drones podían detectar el calor de los animales durante la noche gracias a sus cámaras térmicas. Los abejorros también descubrieron las brechas en los cercados, los lugares probables de entrada. Sus unidades GPS permitieron localizar las coordenadas geográficas en cada píxel de imagen obtenida. No detectaron furtivos reales en ese mes, pero demostraron que podían hacerlo.

 

Para Juan José Negro, de la Estación Biológica de Doñana, estos pequeños aparatos prolongan la visión del biólogo de una manera impensable seis años atrás. Los drones le han permitido finalmente “ver” a través de los cernícalos gracias a implantar pequeñas unidades de GPS –que apenas pesaban cinco gramos– en estas aves. Cuando volvían al nido, los investigadores descargaban el contenido de las unidades, trazaban las trayectorias de los vuelos y programaban los drones. Los científicos obtuvieron unas 4.460 imágenes en alta resolución a partir de seis viajes diferentes. Descubrieron que las aves solían ir detrás de las cosechadoras porque levantaban una gran cantidad de insectos, un botín que no podían perderse, entre otros aspectos de la vida de estas rapaces para ayudar a conservar esta especie.

Pero hay un último aspecto que resulta sombrío. La idea de tener miles de ojos en el cielo, con lentes zoom y sensores que ven en la oscuridad con un detalle asombroso, no es alentadora si su objetivo somos nosotros. Es un futuro que Peter Singer, que viene pronosticando esta revolución, describe como “potencialmente amenazador”. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en sus siglas en inglés) realizó un informe a finales de 2011 en el que afirmaba que los drones supondrán una amenaza para la privacidad de los ciudadanos si la FAA permitiera su generalización.

 

La ACLU denunció un caso de abuso de la policía de Nueva York ocurrido en 2004, que filmó durante cuatro minutos a una pareja que hacía el amor en la terraza de su casa durante la noche mediante una cámara de visión nocturna dispuesta en un helicóptero. “Es el tipo de abuso que podría generalizarse si la tecnología de los drones fuera de uso común”, reza el informe de Jay Stanley y Catherine Crump.

 

La idea de espiar al vecino puede convertirse en una tentación peligrosa. Estos autores destacan que la generalización y abuso de los drones podría tener efectos a más largo plazo, con cambios de comportamiento insospechados en la población. ¿Qué sucedería si cada vez que uno sale de casa sintiera el aliento del Gobierno, la sensación de verse vigilado por un ojo desde el aire? Stanley y Crump concluyen en su informe: “Los psicólogos han encontrado una y otra vez que la gente que está siendo observada tiende a comportarse de una manera diferente y toma decisiones distintas que aquellos a los que no se les vigila”. Ese es un tipo de revolución que nadie desea.